Entre enero y julio de este año, un total de 34 defensores de derechos humanos fueron asesinados en Colombia. Esto representa un aumento del 15% en comparación con el mismo periodo de 2014, donde 30 personas murieron.
Así lo reportó un informe del programa Somos Defensores, que muestra el fuerte panorama que viven estos líderes en el país, teniendo en cuenta que en la mayoría de los casos, los protagonistas fueron indígenas (9) comunidad LGBTI (5), y líderes comunitarios (4).
Igualmente, en la lista se encuentran tres campesinos, dos periodistas muertos en los departamentos de Caquetá y Valle del Cauca, y dirigentes mineros, sindicales y estudiantiles. Sobre los casos de homicidio, el documento explica que 13 de esas víctimas habían denunciado las amenazas.
En cuanto a los autores de los asesinatos, 28 son desconocidos, dos fueron atribuidos al Ejército, dos a paramilitares, uno al Escuadrón Móvil Antidisturbios (Esmad) de la Policía y uno al Eln.
El estudio también destaca que durante los primeros seis meses del año, 399 defensores han sido víctimas de algún tipo de agresión que ha puesto en riesgo su vida e integridad. Esto, por su parte, equivale a un aumento del 105% respecto al año anterior, donde hubo 194 casos de este tipo.
Los departamentos con más defensores asesinados son: Antioquia y Cauca (5), Cundinamarca, Bolívar, Caquetá, Meta, Norte de Santander, Putumayo, Sucre y Valle del Cauca con dos asesinatos de este tipo cada uno.
Por otro lado, el informe cuestiona el trabajo del Gobierno y los avances del Proceso de Paz en esta materia. “Situaciones como estas hacen dudar del verdadero valor de la palabra del gobierno de Juan Manuel Santos en materia de paz y derechos humanos”, sostiene.
En cuanto al Proceso de Paz, dice que no existe preocupación por parte de las partes que negocian en la mesa de conversaciones. “Poco les importa los liderazgos regionales, pues ni los protegen, ni los respetan y mucho menos comprenden que son precisamente esos hombres y mujeres quienes contribuirán en gran medida a facilitar y canalizar los pactos y acuerdos de paz en las regiones”.
Por eso, la organización insta al Gobierno para que haya más interés e investigación de saber la verdad en estos homicidios y los responsables respondan. “De ahí la importancia que desde ya de muestras ciertas de detener esa ola de crímenes contra líderes y defensores del movimiento social. Pero también que este gobierno lidere la política que presione a la Fiscalía General de la Nación a investigar los centenares de crímenes contra esta población e investigue y castigue a los responsables”.
Fuente: HSB Noticias
Artículo original: 34 defensores de derechos humanos fueron asesinados en primer semestre de 2015