Manifiestamos nuestro apoyo al “Acuerdo Final de Paz” que suscribirán el Gobierno de la República de Colombia y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC- EP) y que será firmado en la Ciudad de Cartagena de Indias el presente 26 de septiembre. Este proceso le pone fin a una guerra que lleva 52 años en ese país y causó 220 mil muertos, 8 millones de desplazados y desplazadas y la violación de los derechos humanos de millones de personas.
Instamos a toda la población LGBTI de Colombia a votar por el “Sí a la Paz” en el plebiscito a celebrarse el próximo 2 de octubre y así refrendar este nuevo capítulo en la historia del país. El “Acuerdo Final de Paz” incorpora la perspectiva de género y reconoce a las personas LGBTI como víctimas del conflicto armado a partir de un fuerte trabajo realizado por las organizaciones de la diversidad sexual de ese país que participaron en la Subcomisión de Género de la Mesa de Diálogo llevado a cabo en La Habana, Cuba.
Cabe destacar que la población LGBTI está contemplada en varios pasajes del “Acuerdo Final de Paz”: en el punto 2 referido a “participación política” establece que se debe promover la participación y el fortalecimiento de las organizaciones y líderes y lideresas de la población LGBTI así como también campañas que “incorporarán en sus contenidos valores que combaten el sexismo y las múltiples formas de discriminación, incluidas aquellas en razón del género y la orientación sexual y la identidad de género diversa”; en el punto 5 referido a “víctimas del conflicto” reconoce a las personas LGBTI entre las poblaciones afectadas exponiendo que “las consecuencias de tales violaciones son más graves cuando son cometidas contra mujeres o cuando se trata de víctimas pertenecientes a los grupos más vulnerables, sujetos de especial protección, que merecen una reparación y protección especial, entre ellas, los pueblos indígenas, las comunidades afrodescendientes y otros grupos étnicamente diferenciados, los campesinos, los más pobres, las personas en condición de discapacidad, las personas desplazadas y refugiadas, las niñas, niños y adolescentes, la población LGBTI y las personas de la tercera edad”.
Pedro Paradiso Sottile expresó: “El fin del conflicto es una oportunidad histórica para materializar los derechos de las víctimas a la verdad, la justicia, la reparación y la no repetición y para abrir una etapa que tienda al pleno respeto a los derechos humanos a las personas LGBTI. Queremos reconocer el trabajo de todas las organizaciones de la diversidad sexual de Colombia que permitieron que nuestra comunidad sea contemplada en el Acuerdo Final de Paz”.