El día 17 de mayo de 2015, la Fundación Colectivo Prisma con motivo del Día Internacional Contra la Homofobia y Transfobia, pintó un mural ubicado en la calle 26 con carrera 6 de la ciudad de Pereira, Risaralda, Colombia, cuyo lema era: “No es obligatorio ser heterosexual”, basado en una obra del artista venezolano Daniel Arzola.
Este mural tenía como finalidad sensibilizar a toda la población sobre el respeto por la diversidad sexual y la identidad de género, así como convertirse en una manifestación artística que contribuye al reconocimiento, respeto y a la construcción de una sociedad pluralista, justa y democrática.
Sin embargo, el 20 de octubre de 2015, sólo 5 meses después de pintado el mural, este ha sido objeto de personas irrespetuosas e intolerantes que decidieron destruir y desfigurar la obra al tachar con pintura amarilla los ojos y la boca de la imagen central del mural, así como tratar de borrar la palabra “no”.
Algunos autores sostienen que “el arte es un espejo de la sociedad, y los agresores atacan al patrimonio que la representa porque no están de acuerdo con ella, ni consigo mismos” (Beatriz Yoldi Dimitra Gozgou, 2009).
Este acto de vandalismo solo nos demuestra la necesidad de seguir luchando día a día por el reconocimiento y el respeto de la diversidad como elemento fundamental en la construcción de la paz, donde todos seamos libres de expresar nuestros puntos de vista, sin otro limitante más que el respeto por el otro.
Fuente: Fundación Colectivo Prisma