Las personas de diversa orientación sexual mayores de 60 años sufren discriminación por la edad y su preferencia sexual. Un estudio revela las necesidades de este sector de la población.
Hace unos años murió la pareja de Coco. Tenía cáncer. Compartió con ella 25 años de vida. No obstante, sostiene que tras el deceso de su amada se acostumbró a vivir en soledad. “No tengo compañera”, comenta.
Coco -que es Consuelo Torrico– tiene 65 años. Salió del “clóset” a los 15. Este mes asumió el cargo de secretaria del adulto mayor del colectivo LGBT de Bolivia. Asegura que tomó el reto para contribuir a que los adultos mayores de este sector tengan “una vida más amplia”.
Y es que cinco de cada 10 adultos mayores que se autoidentifican como lesbianas, gays, bisexuales y transexuales en Bolivia viven solos; además que la mayoría sufre doble discriminación, por su edad y por su diversa orientación sexual, según el estudio “Conociendo las necesidades y vivencias de las personas adultas mayores de diversa orientación sexual e identidad de género en el Estado Plurinacional de Bolivia”.
“Hemos encontrado mucha soledad”, sostiene Frank Arteaga, coordinador general de la investigación.
El trazo de un perfil del adulto mayor LGBT, aparte de la soledad, según la investigadora María Zapata, debe incluir también las siguientes características: estamos hablando de personas que aún están económicamente activas, principalmente en el sector informal, porque requieren trabajar para mantenerse; viven solos a pesar de tener vida sexual activa o parejas ocasionales; y casi no acceden a beneficios sociales.
En suma: se trata de un sector que requiere ser visibilizado y necesita atención de parte del Estado.
El presidente de la Asociación Nacional de Adultos Mayores, Carlos Loza, considera la población adulta mayor LGBT no fue identificada de forma oportuna para ser atendida por medio de la aprobación de normas a su favor.
“Hay que empezar a trabajar para darles sus derechos a estos ciudadanos comunes y corrientes en nuestra sociedad”, asevera Loza, quien agrega, sin embargo, que el tema debe tratarse con “mucho cuidado” y con una visión analítica.
La representante del Fondo de Población de las Naciones Unidas en Bolivia, Ana Angarita, considera que éste es un grupo expuesto a altas condiciones de vulnerabilidad, lo cual les ha impedido ejercer con plenitud las prerrogativas que les corresponden.
“La discriminación y las brechas de desigualdad no han permitido que personas de diferente orientación sexual puedan ejercer plenamente sus derechos”, asevera Angarita.
Fuente: Página Siete / Gabriel Díez Lacunza
Artículo original: El adulto mayor LGBT: informal, vive en soledad y sin jubilación