De acuerdo a especialistas en salud del Banco Mundial, el acceso gratuito y universal que Argentina garantiza por ley ha contribuido a mejorar los tratamientos del VIH y a reducir la carga de la enfermedad (Sida).
Las características de la epidemia del VIH/SIDA son diferentes en cada región. “En el caso de América Latina existe una marcada prevalencia del virus en hombres que tienen sexo con hombres y la epidemia se invisibiliza por el estigma hacia las personas que viven con VIH y la discriminación por orientación sexual”, dice Fernando Lavadenz, especialista sénior en salud del Banco Mundial.
Hoy en día, la epidemia del VIH en la región se encuentra estable: más de 1,6 millones de latinoamericanos están afectados pero según datos de ONUSIDA, entre 2001 y 2012, se registró un descenso de 36% de muertes relacionadas a la enfermedad. Por su parte, la Organización Mundial de la Salud (OMS) reveló que en la actualidad casi 600.000 personas más que en 2003 reciben tratamiento antirretroviral en la región.
Un reflejo de esto es el caso de Argentina. “La carga de la enfermedad se ha reducido significativamente por varios factores, entre ellos y quizás el más importante, el acceso gratuito y universal a los medicamentos antirretrovirales”, explica Lavadenz.
Un estudio del Banco Mundial con apoyo de ONUSIDA, reveló que gracias a los tratamientos disponibles, entre 2001 y 2010, al menos 4.300 personas se salvaron de la enfermedad en Argentina. El país destina el 80% del presupuesto para VIH-Sida a cuidados y tratamientos, en comparación al 75% promedio de la región.
“Pero además se trata de saber si se gasta bien”, dice Lavadenz y señala que el estudio encontró que a pesar del alto costo de los antirretrovirales en Argentina, la relación costo-beneficio del Programa Nacional de Sida es positiva.
Leyes a favor
Al igual que Brasil, Argentina fue uno de los primeros países en brindar tratamiento gratuito a los pacientes con VIH. La ley nacional de sida, entre otros aspectos, obliga tanto al Estado como a cualquier otro prestador de salud a brindar tratamiento médico, farmacológico y psicológico a las personas que viven con VIH.
“En la Argentina, más del 80% de los casos declarados de VIH reciben tratamiento, lo que la OMS cataloga como universalización en el acceso”, declara Lavadenz.
Por otra parte, la ley de matrimonio igualitario – Argentina es el primer país latinoamericano en avalar el casamiento entre personas del mismo sexo y la ley de identidad de género –única norma en el mundo que reivindica los derechos de las personas transexuales – han dado un empujón en la prevención y tratamiento del VIH.
“Estas leyes vuelven pionero al país en la reducción del estigma”, asegura Lavadenz “A menor estigma, menos vergüenza para acercarse a un hospital, hacerse un test o recibir atención médica de una manera democrática y sin discriminación.”
Una deuda pendiente
El panorama es esperanzador pero existe una cuota pendiente: una mayor inversión en actividades de prevención. Mientras que América Latina destina un 15% de su presupuesto de VIH a este rubro, Argentina invierte solo el 1,2%.
Sin embargo, la juventud argentina parece ser la más predispuesta a recibir información. “Los jóvenes tienen los índices más altos de conocimiento sobre transmisión y prevención del VIH en toda la región” explica Lavadenz.
De acuerdo al Banco Mundial, más del 84% de los varones y 89% de las mujeres entre 15 y 24 años identifican de manera precisa los métodos preventivos y los errores más comunes respecto a la transmisión del virus.
Pero el desafío no solo está en la prevención, sino también “en hacer aún más eficiente el programa, incrementando el diagnóstico oportuno y temprano y reduciendo los costos de tratamiento” concluye Lavandenz.
Se estima que en Argentina viven alrededor de 110.000 personas con VIH y que al menos un 30% de ellos más desconocen aún su condición.
Fuente: El País
Artículo original: El país que frenó el sida con la palabra “gratis”